domingo, 9 de abril de 2017

Querido Adrián

Querido Adrián:

Ahora ya estás en el cielo, descansando de tanto sufrimiento.

Pero no es justo, ¿sabes?

No hay derecho a que tú, con 8 años, nos hayas abandonado tan pronto.

Maldita enfermedad que no entiende de edad para llevarse a gente especial.

Porque tú eras un chaval muy especial.

Con tu sonrisa nos cautivaste a todos y te queríamos mucho.

Yo no te conocía.

Solo te saludé una tarde durante la Feria de julio, justo al día siguiente de haber dado tu primera vuelta al ruedo junto a Roca Rey.

¿Te acuerdas?

Yo lloré, ¿sabes?

Lloré de emoción y grité bien fuerte tu nombre.

Después de esa primera vuelta al ruedo vinieron muchas mas.

¿Y que me cuentas del día de tu Festival?

Hasta hiciste el paseíllo y saliste por la Puerta Grande.

¡Caramba, Adrián!

Todos los toreros no logran salir a hombros...

Pero es que tu fuiste un torero muy grande.

Un maestro que ha dejado huella.

Un figura que consiguió cumplir uno de tus sueños.

Un Festival en la Plaza de Toros de Valencia, en tu Plaza.

¡Casi ná!

Pero esta vida tan puta, ha querido que justo 6 meses después, ni un día antes ni un día después, 6 meses desde aquel 8 de octubre de 2016, te marcharas para siempre.

Tu ya descansas en el cielo, pero tus enseñanzas y tu recuerdo permanecerá para siempre, como tu sonrisa.

Porque Adrián, tu eras muy especial.

PD: Te pido un favor, Adrián, ¿protegerás desde el cielo a tus compañeros? Seguro que si.

Hasta siempre, pequeño gran héroe.

lunes, 20 de marzo de 2017

Aquí estoy

El otro día les dije que solo volvería en el caso de que algo me hubiera emocionado en lo que quedaba de Feria.

Y como lo prometido es deuda, aquí estoy.

Han pasado cosas en la recta final de la Feria. La oreja de Román, la puerta Grande de Perera (bastante discutible), el triunfo de Ginés Marín, la puerta grande de El Juli (a mí no me gustó) y el indulto de Pasmoso.

No les hablo de la puerta grande de Roca Rey porque ese día mi cuerpo y mi cabeza dijeron basta y me pasé toda la tarde en la cama y no pude asistir al festejo. Lo suyo me dolió perdérmelo, pero les juro que no podía mantener mi cabeza sobre mis hombros.

He dicho que han pasado cosas, pero de todo lo que ocurrió, lo que realmente me emocionó fue el indulto de Pasmoso por López Simón. Puede que sea políticamente incorrecta y que para algunos cambie la opinión de "buena aficionada" que tenían de mi. 

Me importa tres pepinos. Yo pedí el indulto, me emocioné y eso es lo que me importa.

Lo que digan de mi, ya saben que me la trae al pairo, porque yo soy yo y mis circunstancias y solo me muevo por emociones.

Por lo demás, la Feria para mí, tanto dentro como fuera ha sido una de las peores que recuerdo.

Solo se salva la excelente compañía de mis compañeros de localidad, que en su día lo fueron de mi padre. Me hacían sentir bien y me sentía muy arropada.

De lo demás, corramos un tupido velo, porque quiero olvidarlo.

Solo les voy a contar algo que me ocurrió ayer por la tarde después de los toros.

Me encontré al que durante mucho tiempo fue mi médico de cabecera. Me preguntó como iban las cosas. Y yo le hablé de la Feria. 

Le dije que solo había podido ir a los festejos pero que no los había disfrutado como antes.

Entonces él me contestó que hay momentos en la vida en los que por las circunstancias, hagas lo que hagas nada te hace sentir bien.

Pues eso es el resumen de mi Feria.

Cuando vuelva la Amparo sonriente del ayer, volveré a disfrutar de las Ferias.

Eso si, que el momento del indulto, no me lo quite nadie.

Espero volver pronto por aquí.

Hasta entonces, cuídense.

miércoles, 15 de marzo de 2017

En el ecuador de la Feria


Reaparezco desde las pasadas Navidades cuando fue la última vez que me vieron por aquí.

Les pido disculpas por la tardanza pero la pereza, las pocas ganas y lo poco que tenía para contarles tiene la culpa de mi ausencia.

Y reaparezco hoy que estamos ya en el ecuador de la Feria.

5 días llevamos de Feria y 5 quedan para que termine.

No les di mi opinión sobre los carteles en su momento y tampoco lo voy a hacer ahora.

Porque una cosa son las esperanzas y expectativas sobre los carteles y otra cosa es lo que luego vemos cada tarde.

Hasta el momento, de los 5 festejos a los que he asistido (fui de los 3 gatos que estuve el lunes en la Plaza y no digo 4 porque fuimos solo 3) pocas cosas han quedado en mi retina. Muy pocas.

Y no me gustaría hablar solo de lo negativo, pero no tengo otra opción porque hasta el momento solo he visto detalles pero sin ninguna emoción.

Y yo voy a los toros para emocionarme.

Orejas que se han concedido sin ton ni son, con estocadas que no son de recibo.

Banderas que ondean todas, todas las tardes, cuando la tradición en Valencia manda que en las novilladas sin picadores ondeen 1 si, 2 no y en las novilladas 1 si 1 no. 

Novilleros que han dejado pasar la oportunidad de su vida ante novillos bien presentados (los de El Parralejo) y de buen juego (los de José Vázquez).

La cornada de Padilla que nos hizo estremecer y su valentía de seguir toreando aunque para mí fue una temeridad.

Y poco mas puedo destacar.

Solo espero que cuando vuelva por aquí, pueda contarles algo que me haya emocionado en los 5 días que quedan.

Si no es así, debería replantearme si soy yo la culpable de no saber disfrutar enlos toros o es que los toros no me hacen disfrutar a mi.

Espero que nos veamos pronto.