Parásito, -ta adj./s. m.
1. Se aplica al organismo que vive en el interior o en la superficie de otro de distinta especie y se alimenta de las sustancias que elabora este último, causándole un daño: bacterias parásitas; la pulga y el piojo son parásitos de los animales y de las personas.
— s. m. y f.
2. Persona que vive a costa de otra y se aprovecha de ella sin darle nada a cambio.
Parásito, -ta
1. Personas que viven a costa de un torero.
2. Hermanos/as, padres/madres, familiares, amigos/as y amantes de toreros que no tienen ni oficio ni beneficio.
3. Personas que aparecen en los denominados "programas rosa" y no tienen ningún escrúpulo en lavar su ropa sucia en público.
4. Aquellos que aprovechándose de la fama de alguien que se juega la vida en un ruedo, no tienen ningún respeto hacia la profesión y solo piensan en engrosar su cuenta corriente.
martes, 31 de mayo de 2011
lunes, 30 de mayo de 2011
Las cornadas de la carretera
A todos nos ha sobrecogido la noticia del accidente de tráfico sufrido este fin de semana por el diestro José Ortega Cano.Hace unos días, fueron los ganaderos Luis Núñez y su hijo quienes perdieron la vida.
Y hace mes y medio Juan Pedro Domecq también sufrió un desafortunado accidente de circulación que le ocasionó la muerte.
Pero no son los únicos.
El rejoneador Ginés Cartagena falleció hace varios años, tras ser atropellado en una carretera.
Y el picador Antonio Ladrón de Guevara, perdió la vida al caer en un terraplén cuando, acompañado por su compañero de cuadrilla, Valentín Arenas, fue a repostar gasolina tras torear en un pueblo de Albacete.
También el torero Jesulín de Ubrique sufrió un aparatoso accidente que le obligó a permanecer un tiempo ingresado en un hospital. Y afortunadamente, pudo volver a vestirse de luces.
Seguro que me dejo alguno mas. Y ustedes podrán añadir sus nombres.
Los accidentes de circulación son una causa de muerte mas que azota a la sociedad en que vivimos.
Y los profesionales del toreo, no son inmunes a ella.
Son muchas personas anónimas las que dejan su vida en la carretera.
Pero parece que cuando afecta a personas conocidas, en este caso toreros o ganaderos, le damos mas importancia.
Me gustaría, desde este humilde lugar, desear al diestro de Cartagena una pronta y satisfactoria recuperación.
jueves, 26 de mayo de 2011
Fin de la trilogía
Con esta entrada doy por finalizada la reflexión de estos últimos días.
La gente que acude a las Plazas de Toros, según sea el/los matador/es que interviene/n esa tarde y las orejas que se conceden esos días.
Y entonces, mi duda es la siguiente.
¿A quién se considera Plaza? ¿A los que van solo esporádicamente? ¿A los que van tarde tras tarde?
¿Tienen el mismo valor las orejas concedidas unos días y otros?
Yo ya he pensado bastante durante estos días y empiezo a divagar.
Les doy el relevo. Y opinen como consideren oportuno. O guárdenselo para ustedes.
La gente que acude a las Plazas de Toros, según sea el/los matador/es que interviene/n esa tarde y las orejas que se conceden esos días.
Y entonces, mi duda es la siguiente.
¿A quién se considera Plaza? ¿A los que van solo esporádicamente? ¿A los que van tarde tras tarde?
¿Tienen el mismo valor las orejas concedidas unos días y otros?
Yo ya he pensado bastante durante estos días y empiezo a divagar.
Les doy el relevo. Y opinen como consideren oportuno. O guárdenselo para ustedes.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Es esa la afición de...
Siguiendo con la reflexión de la última entrada, hoy recordaré esas tardes en las que los del clavel ni siquiera se acercan a la Plaza que sea.
Aquellas tardes en las que el cemento se ve mas de lo que al Empresario le gustaría.
Aquellas tardes en las que los nombres de los toreros no son conocidos por la inmensa mayoría de los mortales.
Y se enfrentan a ganaderías de las denominadas duras.
Esos días, asisten los de siempre. Esos que normalmente no están de acuerdo con la concesión de las orejas de otros días.
Digo normalmente, aunque como en todo, caben excepciones.
Y pocas veces, la Puerta Grande se abre para estos toreros. Aunque alguna vez, si que cortan alguna oreja.
Y dirán, y esto a que viene. Lo sabrán en la próxima entrada.
Continuará...
Aquellas tardes en las que el cemento se ve mas de lo que al Empresario le gustaría.
Aquellas tardes en las que los nombres de los toreros no son conocidos por la inmensa mayoría de los mortales.
Y se enfrentan a ganaderías de las denominadas duras.
Esos días, asisten los de siempre. Esos que normalmente no están de acuerdo con la concesión de las orejas de otros días.
Digo normalmente, aunque como en todo, caben excepciones.
Y pocas veces, la Puerta Grande se abre para estos toreros. Aunque alguna vez, si que cortan alguna oreja.
Y dirán, y esto a que viene. Lo sabrán en la próxima entrada.
Continuará...
lunes, 23 de mayo de 2011
Esa no es la afición de...
Con esta frase incompleta quiero contarles algo que muchas veces, cuando lo oigo, me hierve la sangre.
Bueno, ahora, ya menos.
Me refiero a los días de postín en los que las Plazas de Toros están a rebosar, en los que no cabe un alfiler.
Normalmente, por no decir siempre, esos días, conforman el cartel los denominados figuras ante ganaderías llamadas comerciales.
Y suele ocurrir que esos días, a poco que tengan un poco de suerte, los coletudos tocan pelo e incluso abren la Puerta Grande.
Porque el Presidente ha concedido los trofeos atendiendo a la mayoría del público asistente, atendiendo a lo que el Reglamento establece.
Entonces, una minoría dice, es que esa no es la afición de.... la Plaza que sea.
Entonces, vienen a mi mente las Ferias que han tenido lugar en mi Plaza.
Y recuerdo esos días de postín, en los que casi se cuelga el lleno de no hay billetes.
Y, casualmente, casi siempre son los mismos matadores que hacen el paseillo ante, casualmente, las mismas ganaderías o parecidas.
Y ocurre tres cuartos de lo mismo. El Presidente concede las orejas porque el público así lo pide mayoritariamente.
Y escucho, es que la Plaza de Valencia es muy festiva.
Vamos a ver.
Si el Reglamento establece que la primera oreja se concede atendiendo a la petición mayoritaria del público, el Presidente está obligado a darla.
Nos pongamos como nos pongamos.
Y eso ocurre en todas y cada una de las Plazas.
Así que no me vengan menospreciando a mi Plaza. Porque en todas las Plazas ocurre lo mismo.
Unos son los llamados y pocos los escogidos.
Bueno, ahora, ya menos.
Me refiero a los días de postín en los que las Plazas de Toros están a rebosar, en los que no cabe un alfiler.
Normalmente, por no decir siempre, esos días, conforman el cartel los denominados figuras ante ganaderías llamadas comerciales.
Y suele ocurrir que esos días, a poco que tengan un poco de suerte, los coletudos tocan pelo e incluso abren la Puerta Grande.
Porque el Presidente ha concedido los trofeos atendiendo a la mayoría del público asistente, atendiendo a lo que el Reglamento establece.
Entonces, una minoría dice, es que esa no es la afición de.... la Plaza que sea.
Entonces, vienen a mi mente las Ferias que han tenido lugar en mi Plaza.
Y recuerdo esos días de postín, en los que casi se cuelga el lleno de no hay billetes.
Y, casualmente, casi siempre son los mismos matadores que hacen el paseillo ante, casualmente, las mismas ganaderías o parecidas.
Y ocurre tres cuartos de lo mismo. El Presidente concede las orejas porque el público así lo pide mayoritariamente.
Y escucho, es que la Plaza de Valencia es muy festiva.
Vamos a ver.
Si el Reglamento establece que la primera oreja se concede atendiendo a la petición mayoritaria del público, el Presidente está obligado a darla.
Nos pongamos como nos pongamos.
Y eso ocurre en todas y cada una de las Plazas.
Así que no me vengan menospreciando a mi Plaza. Porque en todas las Plazas ocurre lo mismo.
Unos son los llamados y pocos los escogidos.
jueves, 19 de mayo de 2011
Para los ganaderos
A continuación, leerán una nota escrita por Macu Álvarez, una aficionada de Castellón en la página del facebook de Seguidores de Jonathan Varea.
Estoy de acuerdo con ella, por eso la publico.
"Creemos en Dios y como tal pensamos que siempre se producen milagros, por ese motivo estamos aquí apoyando a Jonathan y esperando que alguien quiera darle oportunidades para que pueda entrenar y también para demostrar lo que vale. Gracias a todos los que estáis ahí incondicionalmente.
NOTA PARA TODOS LOS GANADEROS
Como un buen amigo dice: Antiguamente los toreros se hacian ricos toreando que es lo lógico, pero hoy en día hay que ser rico para ser torero, asi de sencillo.
A torear al campo casi siempre es por invitación del ganadero, como tentaderos, el ganadero es quien invita a sus toreros preferidos, a los toreros que mejor entienden su encaste, a los compromisos creados por el apoderado o empresario o la persona que lo lleve al torero, etc.
Hay otras formas de torear, como son las escuelas taurinas que van al campo pagando por la propia escuela y torean como es normal los que mas puestos estan o los mas amigos del profesor, el que mas posibilidades tiene, etc.
O también, que es lo mas dificil, que te lleve un apoderado con dinero y apueste por ti, tenga algunos miles de euros para gastarse en un torero y pague todos los gastos que se producen, como son entre otros torear en el campo, torear en las plazas.
Nosotros nos preguntamos, si hay chicos que no pertenecen a ningún grupo de los anteriores, ¿se ha dado el caso de algún ganadero que invitara a su ganadería para entrenarse sin ningún requisito, simplemente por ver que el chico tiene maneras y se partiría el corazón por ser TOREO?
Nos encantaría que esta nota llegara a unos cuantos ganaderos y así como profesionales que son, podamos saber mas de este mundo tan duro y difícil que es el toro, pues creemos que ellos son los cimientos de esta profesión, para que estos chicos puedan entrenar y estar bien preparados en la plaza.
El toreo está claro que se aprende toreando, luego cada uno le pone el arte que lleve dentro, pues no hay dos toreros iguales.
Un Saludo"
Estoy de acuerdo con ella, por eso la publico.
"Creemos en Dios y como tal pensamos que siempre se producen milagros, por ese motivo estamos aquí apoyando a Jonathan y esperando que alguien quiera darle oportunidades para que pueda entrenar y también para demostrar lo que vale. Gracias a todos los que estáis ahí incondicionalmente.
NOTA PARA TODOS LOS GANADEROS
Como un buen amigo dice: Antiguamente los toreros se hacian ricos toreando que es lo lógico, pero hoy en día hay que ser rico para ser torero, asi de sencillo.
A torear al campo casi siempre es por invitación del ganadero, como tentaderos, el ganadero es quien invita a sus toreros preferidos, a los toreros que mejor entienden su encaste, a los compromisos creados por el apoderado o empresario o la persona que lo lleve al torero, etc.
Hay otras formas de torear, como son las escuelas taurinas que van al campo pagando por la propia escuela y torean como es normal los que mas puestos estan o los mas amigos del profesor, el que mas posibilidades tiene, etc.
O también, que es lo mas dificil, que te lleve un apoderado con dinero y apueste por ti, tenga algunos miles de euros para gastarse en un torero y pague todos los gastos que se producen, como son entre otros torear en el campo, torear en las plazas.
Nosotros nos preguntamos, si hay chicos que no pertenecen a ningún grupo de los anteriores, ¿se ha dado el caso de algún ganadero que invitara a su ganadería para entrenarse sin ningún requisito, simplemente por ver que el chico tiene maneras y se partiría el corazón por ser TOREO?
Nos encantaría que esta nota llegara a unos cuantos ganaderos y así como profesionales que son, podamos saber mas de este mundo tan duro y difícil que es el toro, pues creemos que ellos son los cimientos de esta profesión, para que estos chicos puedan entrenar y estar bien preparados en la plaza.
El toreo está claro que se aprende toreando, luego cada uno le pone el arte que lleve dentro, pues no hay dos toreros iguales.
Un Saludo"
miércoles, 18 de mayo de 2011
Faenas que crean afición

Últimamente soy bastante reacia a ver los toros por televisión. Me aburren.
Me gusta mas verlos en la Plaza.
Es cierto que las cámaras enfocan detalles que pasan desapercibidos en el tendido. Además, tenemos la moviola, hablando en términos futboleros.
Pero si no hay nada interesante esa tarde, se puede hacer soporífera.
Sin embargo en la Plaza, cualquier cosa puede emocionarte. Al menos a mi.
Les confieso que no vi ninguna corrida de la Feria de Abril sevillana. Y tampoco me apetecía mucho ver las de San Isidro.
La semana pasada, sin embargo, me hacía ilusión ver a Alberto Aguilar, después de verlo en directo en Valencia y en Castellón.
Además había leido las esperanzas que varios aficionados tenían en los "Escolares".
Así que fui al bar y vi la corrida. Al salir, pensé: Ya no vuelvo más.
Sabía que los martes y los jueves también se puede ver San Isidro en el Canal + normal, sin necesidad de estar abonado al Plus Toros.
Y pregunté a mi padre si ayer había previsto algún partido de fútbol. Me dijo que no y me sugerió ver la corrida juntos. Mi madre se unió a nosotros.
Tenía ganas de volver a ver a El Cid y a Perera, después de aquella tarde de marzo en la que recuperé la ilusión. Pero sin embargo, no tenía ninguna esperanza en Talavante.
Afortunadamente, estaba equivocada.
La faena de ayer de Alejandro Talavante es de esas que crean afición.
Esos muletazos templados. Esos largos naturales. Esa muleta que parecía danzar frente al toro. Esas ganas, esas agallas, esa fuerza del torero.
Esas faenas no se dan todas las tardes. Pero si tienes la suerte de verlas, te vuelve a picar el gusanillo.
No me quiero ni imaginar lo que debieron sentir los que ayer estuvieron sentados en el tendido madrileño. Me dan envidia sana.
Esas faenas son las que nos permiten seguir soñando.
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