
Lo que ha sido capaz de hacer un equipo de fútbol ante una nación desmembrada, no tiene precio.
Lo que han conseguido 23 jugadores ante una gente desmoralizada, no tiene precio.
Lo que hemos conseguido todos los ciudadanos, todos unidos hacia un mismo camino, el triunfo, no tiene precio.
Y ayer, en la celebración multitudinaria y emocionante, pudimos ver como ondeaban banderas de España con el toro.
Para que luego digan que a España no le gustan los toros.
Y Manolo Escobar cantando el pasodoble Que Viva España, con estrofas auténticamente taurinas.
Y ahora me pregunto algo. ¿Por qué no existe esa unión en el mundo de los toros? ¿Por qué no dejamos de lado nuestros gustos personales y defendemos esta Fiesta?
De verdad, es para pensarlo. Después del triunfo de España en Sudáfrica, no podemos quedarnos de brazos cruzados.
Debemos seguir con esta lucha, debemos permanecer unidos.
Dejemos ya esas malicias sin sentido, dejemos de lado esos insultos que no llevan a ningún lado.
Estamos todos en el mismo barco. Y si, podemos, claro que podemos.




