domingo, 23 de junio de 2013

El viaje mereció la pena

foto Aplausos
El pasado viernes cometí otra de esas "bellas locuras" que jamás olvidaré.

Desde que supe que Román estaba anunciado para el día 21 de junio en la Feria de Hogueras de Alicante, sabía que tenía que estar ahí.

No fue fácil.

Me costó encontrar a alguien con quien ir.

Y al final, me armé de valor y decidí emprender la aventura sola.

Una vez allí, me encontré con gente de Valencia, con quienes compartí buenos momentos.

El viernes tenía que ser.

La ansiada puerta grande que se le ha negado tantas veces al novillero valenciano por culpa de la espada o del criterio presidencial, estaba cerca.

Y así fue.

Oreja y oreja y la puerta abierta de par en par.

Pero me aguardaba otra sorpresa.

Dicen que no hay quinto malo.

Y no lo hubo.

Sacacuartos de Fuente Ymbro, que le tocó en suerte al novillero alicantino Borja Álvarez fue una máquina de embestir.
foto Aplausos
 Y el éxtasis se apropió de la Plaza y conseguimos que el Presidente que negó la segunda oreja al primero de Román, sacara el pañuelo naranja.

Era la segunda vez que veía indultar a una res.

La primera fue en Algemesí donde acudí a ver a Vicente Barrera y me encontré con que César Jiménez indultó a Zorrero, también de Fuente Ymbro.

La vuelta a casa fue algo complicada.

Me equivoqué de carretera y me encontré con lluvia y granizo.

Pero llegué sana y salva después de haber conducido muchos kilómetros.

No solo viví una tarde histórica, sino que también fui capaz de enfrentarme a mis miedos y superarlos.

Por todo eso, mi viaje a Alicante, mereció la pena.

1 comentario:

  1. Eso es afición y ganas de apoyar a un toreo.

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